Abrazando la nostalgia

Envidio a las personas que son como plastilinas emocionales,

aquellas que según lo que experimentan en la vida se van moldeando

adaptando a las necesidades, a los dolores. 

 

Yo soy como un gatito asustado en medio de la calle,

para quien que el mundo es un ente propenso a herirlo

y tiene muy poco por hacer al respecto.

 

Me cuesta moldearme o endurecerme, yo sencillamente confío, creo.

Contradictorio para alguien como yo pero así siente mi corazón,

a través de la intuición. Aunque aveces se equivoque.

 

Me han herido una y otra vez, y a su vez he herido yo también.

En un ciclo interminable que le añade peso a mi alma y dolor.

Ese peso me hace detenerme y pensar que es imposible para mí añadir otra carga.

Hasta que llega algún otro tesoro y me hace cambiar de opinión. 

 

¿Cuándo se detendrá? Nunca, pero debo hacer algo con las cargas,

debo aprender a gestionar la nostalgia,

a soltar y a aceptar que todo tiene un inicio y u final.

Ignorarlo o no pensar en ello no es una solución viable. 

 

Tarde que temprano invadirá mi mente y tendré que asumirlo tal y como es. 

Debo aprender, debo crecer.

Ni los años, ni las incipientes canas contradicen el hecho

que para sentir y querer soy como un pequeño gato abandonado y solo.

16 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. 706D9EvelinDDA89domingo, abril 14, 2024

    EE953
    matadorbet
    ----
    ----
    ----
    ----
    ----
    ----
    ----
    ----

    ResponderEliminar
  3. 07079Yamileth3310Ddomingo, abril 14, 2024

    267E7
    matadorbet
    ----
    ----
    ----
    ----
    ----
    ----
    ----
    ----

    ResponderEliminar